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Si estás empezando con tus entrenamientos, habrás visto que durante el primer mes, más o menos, te hemos recomendado entrenamientos en los que se intercalan correr y caminar. Y puede que te hayas preguntado, ¿para qué sirve eso? ¿No puedo correr y ya está? Pues no deberías. 🙂 Y ahora mismo te vamos a explicar la razón: existe un método mejor para empezar.

 

Los orígenes del sistema correr-caminar-correr

 

Antes de nada, vamos a contarte muy brevemente de dónde viene este método. El sistema correr-caminar-correr, también conocido como método Galloway, fue creado en el año 1974 por Jeff Galloway, corredor de fondo olímpico en Munich ’72, y hoy toda una institución del atletismo en EEUU. Este entrenador, creo su método cuando se dio cuenta que los corredores populares, después de realizar varios entrenamientos de iniciación, empezaban a lesionarse y a fatigarse con demasiada frecuencia. Entonces, les pautó descansos en forma de caminatas cuando los veía resoplar. Poco a poco fue mejorando el método y vio que sus corredores “inexpertos” pasaban a correr mayores distancias de forma más eficiente y, cuando llegaban al maratón, hacían mejores marcas que aquellos que llevaban tiempo corriendo y nunca habían usado el método Galloway. Interesante, ¿verdad?

Cómo funciona el sistema correr-caminar-correr

 

El método en sí mismo no tiene mucho misterio. Básicamente se trata de combinar intervalos de carrera con intervalos de caminata, teniendo en cuenta nuestro ritmo y el tiempo en el que queramos recorrrer una distancia concreta. Pero ojo, esto no se trata de correr y caminar al tuntún y ya veremos qué pasa. Aquí el quid de la cuestión es que los intervalos están perfectamente planificados y que, cuando los sigues a rajatabla, el método tiene muchas ventajas.

¿Qué ventajas? Entre otras cosas, seguir el sistema correr-caminar-correr nos ayuda a disminuir nuestro estrés muscular, nos permite disfrutar de las endorfinas que nos provocan los descansos, favorece que tengamos una recuperación mucho más rápida, es útil para disminuir el riesgo de lesiones y, no menos importante, contribuye a disminuir nuestro sufrimiento en las primeras semanas de iniciación.

Los atletas experimentados también lo utilizan en sus entrenamientos para reducir el dolor muscular o el cansancio

Si lo has probado ya, habrás visto que este método nos permite gestionar mejor nuestras energías y llegar con menos fatiga al final del entrenamiento. Sin embargo, en los momentos de descanso, no se trata de caminar despacio o “pasear”, sino de llevar un ritmo rápido, moviendo los brazos para seguir realizando ejercicio cardiovascular y contribuir a que la vuelta a la carrera sea más sencilla después.

Por supuesto, a medida que vayamos avanzando en el plan de entrenamiento, se deberá ir reduciendo el tiempo dedicado a caminar y aumentando el tiempo de carrera.

Pero, una vez se deja atrás la etapa de principiante, no hay que caer en el error de abandonar el método, puesto que tiene ventajas para todos los niveles y distancias de carreras. De hecho, hay atletas experimentados que lo utilizan en entrenamientos para reducir el dolor muscular y el cansancio. Y los hay también que lo emplean en pruebas de maratón.

Por ejemplo, en un estudio realizado por el Journal of Science and Medicine in Sport, se observó a 42 corredores principiantes que se habían entrenado durante tres meses. Se dividió el grupo en dos partes, entre los que habían solo corrido y los que habían usado el método de correr-caminar-correr durante la carrera, caminando 60 segundos cada 2,5 kilómetros. A pesar de las diferencias en los ritmos, ambos grupos terminaron un maratón en tiempos similares… peeero, el grupo de los caminadores terminó con menos fatiga y menos dolor muscular.

 

¿No te parece un sistema fantástico que merece la pena probar? Lo practican los deportistas profesionales (por algo será), te ayuda a sentirte mejor después de entrenar y, además, es un método perfecto para iniciarse en el mundo del running sin morir en el intento. ¿Qué dices, gazella? ¿Te animas con el sistema correr-caminar-correr? Prúebalo y nos cuentas qué tal. 😉