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 Están los que se beben el zumo de naranja de un sorbo para que no se le vayan las vitaminas, los que creen que si se tragan un chicle se les va a quedar pegado a la tripa y los que están convencidos de que estirar antes de salir a correr es importantísimo. ¿Será verdad? ¿Será mentira? Eso es lo que vamos a descubrir en este artículo… al menos en lo que al mundo del running se refiere. 😉 ¿Preparada? Te contamos toda la verdad sobre cuál es el mejor momento para estirar.  

 

¿Es bueno estirar antes de correr?

Para poder hablarte del tema con propiedad, hoy vamos a abordar uno de los grandes mitos que existen en el mundo del deporte. Un mito que nos han enseñado en el colegio, que escuchamos en los gimnasios y que es una de esas recomendaciones infaltables en cualquier círculo de amigas runners… peeero que también (y sobre todo) está sobradamente desmentido por la ciencia: ¡siempre hay que estirar antes de correr!

Te suena, ¿verdad? Pues es FALSO.  Resulta que los estiramientos estáticos, que intentan elongar los músculos y tendones para mejorar la flexibilidad, no están recomendados para antes de correr. ¿La razón? Este tipo de estiramientos reducen la fuerza de los músculos involucrados en la carrera y provocan que nuestros entrenamientos sean mucho menos eficientes e incluso podemos causarnos una lesión.

Esto es así, porque antes de una sesión de running nuestros músculos y tendones no están preparados para ser sometidos a la tensión a la que los sometemos al estirar. Por eso, si los forzamos a hacer estiramientos estáticos antes de una carrera lo único que conseguiremos es reducir nuestra capacidad muscular, que en otras palabras significa que seremos más lentos y tendremos la sensación de esforzarnos más que si pasaramos de estirar.

Antes de entrenar, es mejor que hagas unos minutos de carrera suave para calentar y “despertar” tus músculos. Esto también te servirá para aumentar la frecuencia cardiaca, la temperatura corporal y el flujo sanguíneo, lo que te ayudará a poner tu cuerpo a punto y a correr de manera más eficiente.

 

Hacer estiramientos después de correr te ayudará a recuperar tus músculos del ejercicio, pero hay momentos del mes en los que no es necesario. 

 

¿Y después de correr?


Ahhh gazella, eso ya es otro tema. Después de correr, por el contrario, sí que es recomendable dedicar 5 minutos a estirar, sobre todo las áreas que tienen más tendencia a estar tensas después del ejercicio (los gemelos, isquiotibiales, flexores de cadera y cuádriceps). Sin embargo, no es necesario hacerlo inmediatamente después de correr. Todavía no hay una evidencia clara de que el estiramiento sea más efectivo justo al acabar, así que, si en ese momento no tienes tiempo, puedes dejarlo para después sin ningún problema (¡pero no te olvides!).

¿Y por qué este es el momento ideal para estirar? Porque es cuando la musculatura se encuentra más acortada y cuando más necesita elongarse para recuperar su flexibilidad inicial y acelelarar la recuperación.

Lo suyo, es que dediques unos minutos a hacer ejercicios suaves y mantenidos alargando los músculos más allá de la posición que tienen en situación de reposo. Hazlo pausada y progresivamente y verás como sientes ese tironcillo que indica que estás estirando correctamente. Eso sí, busca sentir el tirón, pero no te fuerces. Es suficiente con sentir una tensión moderada y mantener esa posición durante unos 10 o 15 segundos para relajar el músculo.

Pero hay más… y esto probablemente no lo sepas: tampoco es necesario que hagas estiramientos en todos tus entrenamientos, gazella. Estarás pensando ahora mismo “estas me están vacilando”, pero no. A lo largo de tu ciclo menstrual, tu flexibilidad varía mucho. Por ejemplo, en los días de ovulación y los primeros días de regla tu flexibilidad está al máximo y no es tan necesario que la entrenes tanto.

 

Pues ya sabes. Al zumo no se le van a ir las vitaminas si no te lo bebes en un periquete, el chicle no se te va a a pegar a la tripa (¡¡pero tampoco hace falta te lo tragues!!) y estirar antes de correr no solo no es importante, sino que no es recomendable. 😉

Calentar un poco antes de empezar una carrera, ir a tu ritmo sitiéndote cómoda con el ejercicio y estirar al terminar, pero sin pasarte. ¡Esas son las claves!