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La mejor forma de que no nos venza la pereza, o que empecemos a encontrar excusas para no entrenar (hace calor, estoy cansada, tengo cosas que hacer…) es construir un buen hábito de entrenamiento que puedas mantener, ¡toma nota de estos 10 trucos!

 

1- Piensa en cuál es tu motivación: Pero no puede ser cualquiera, ya que la motivación solo dura si parte de una necesidad y es a largo plazo. Si la motivación es puntual, como “parece que mola esto de correr” o “quiero que me quede mejor el bikini este verano”, probablemente en cuanto empiece a hacerse duro, lo dejarás. Busca algo que realmente necesites: más tiempo para ti misma, moverte más para mejorar tu salud, bajar tu peso si realmente está resultándote un problema, pasar más tiempo con tus amigas o compañeros de entrenamiento… En otro artículo hablaremos de las ventajas de todos estos ejemplos para que te sea más fácil.

 

2- Elige objetivos modestos y celébralo cuando los consigas: Si el primer día dices “quiero correr 30 minutos seguidos”, probablemente te frustres si no lo consigues, o que te canses mucho y pienses que lo de correr no es para ti. Ve poco a poco. Por ejemplo, empieza proponiéndote correr un poquito 3 días esta semana y prométete un premio cuando lo consigas.

 

3- Elige un mantra motivacional: un mantra es una frase corta que te dé energía en los momentos en los que te cueste seguir adelante o en los que te venza la pereza. Puedes escribirlo y ponerlo en algún sitio de tu casa dónde los puedas ver todos los días. Es un truco que usan mucho los deportistas profesionales cuando se enfrentan a una prueba dura.

Hacerte un selfie después de cada entrenamiento te ayudará a celebrar cada paso y poder ver lo mucho que has avanzado

4- Compra ropa que te guste. Si estás deseando estrenar unas mallas nuevas, o un top que te encanta, será mucho más fácil levantarte por las mañanas y ponértelo para salir a correr.

5- Cambia las localizaciones. Correr por sitios diferentes de vez en cuando te ayudará a no aburrirte y a añadir el elemento “vamos a descubrir cosas nuevas” a tu entrenamiento.

6- Hazte una foto al final de cada entrenamiento. Piensa en lo que estás consiguiendo, sonríe y hazte un selfie. Puede parecer una tontería, pero cada vez que te entre la pereza podrás ver esos momentos en los que has conseguido lograr lo que te proponías, y querrás volver a sentir esa satisfacción.

7- Haz una playlist que te encante, y escúchala sólo durante los entrenamientos. La música es un motivador natural, nos pone alegres y llenas de energía. Pero si escuchas las mismas canciones mientras vas al trabajo o paseas con tu perro, perderán ese efecto. Así que reserva esa playlist para tus momentos de esfuerzo.

8- Empieza a entrenar con una amiga o un familiar. Si construís el hábito juntas, os será más difícil abandonarlo. Pero procura que esa persona tenga la misma forma física que tú, para no forzarte demasiado para intentar correr a su nivel.

La ropa de deporte tiene que estar lo más presente posible en tu rutina para que sea difícil «huir» de ella

 

9- Levántate de la cama y corre, sin pensarlo. Si dejas preparada tu ropa de entrenamiento del día anterior, y las zapatillas al pie de la cama, por la mañana te será mucho más fácil calzarte sin pensar, y salir a la calle.

 

10- No te quemes. Si notas que los entrenamientos están siendo demasiado duros para ti, o si estás fatigada durante el día, baja un poco la intensidad. El objetivo es que vayas a un ritmo en el que disfrutes, vayas mejorando poco a poco y puedas mantener a largo plazo. Pero si el entrenamiento te resulta más un castigo en vez de un momento para ti, puede que necesites relajarte un poco.